QUIZÁS.
Quizás sea el momento, el instante, ahora o nunca, no es el lugar, poco me ata, mucho me aleja.
Perderse, huir, encontrarse, resetear, volver a ser tú.
Quizás sea un error, quizás el pleno al 15 de tu vida.
¿Arriesgarse? ¿Luchar? ¿Intentarlo? ¿ Por qué no?
¿Aguantar? Calma, tranquilidad, sacar fuerzas una vez mas, que todo llega, todo pasa, quizás.
Día 1, ¿sera hoy? Día 2 ¿Quizás mañana? Bateria baja, ponga el dispositivo a cargar.
Hazme un favor, brindame un detalle, que no se derrame, que llene, hasta arriba.
Quizás me haga saber la fórmula, dejate de jugar al escondite, cara a cara, mirame a los ojos.
¿Dejar todo atras? Quizás ¿Conservar parte? Quizás.
Extremos, centro, blanco, negro o gris, izquierda o derecha ¿qué?
¿Lo bueno? ¿Lo malo? Ahi esta la incógnita, desfrizala, en tus manos está, capaz.
Quizás, quizás, quizás.
Bailando con el Karma
martes, 13 de febrero de 2018
martes, 7 de abril de 2015
Sueños plasmados de colores
Caía el atardecer entre las hojas de un cuaderno teñido de tonos rojizos y naranjas
mientras el sol jugaba al escondite en aquel horizonte que poco a poco
se adueñaba de su luz, que poco a poco le quitaba vida y color a una fría tarde de verano a la orilla de un río.
Las horas se consumian y el compañero de juegos de aquella tarde tan solo dejaba como rastro unas pocas nubes que había vestido con sus mejores galas para que bailaran al son de sus despedida.
Y es que cuando la noche hizo presencia con su oscuridad y su temible incertidumbre,
el frío ya pesaba y la silueta inconscientemente dibujada en el folio no era suficiente compañía para aquel niño que plasmaba sus sueños en un cuaderno lleno de colores.
Jamás se rendiría, cada tarde volvería a aquel lugar y pintaría sus sueños, esperando que aquella silueta tomara vida y le susurrará al oído: "Ven, juguemos juntos cada tarde a querernos, a querernos aquí, ahora y para siempre.
Jonay Perea
domingo, 22 de febrero de 2015
Aquel pequeño Peter Pan...
"Y cada noche, desde su llegada, se frotaba los ojos, incrédulo de ver como las lágrimas de felicidad iban cayendo sobre su almohada, empapada de sueños desde que aquellos labios vencieron a los temores del pasado y confiaron en los suyos.
Vivía soñando desde que la vida le hizo caer en uno de los mayores abismos que jamás podría pensar, una caída que marcaría su vida para el resto de su días, un oasis de tristeza del que al final acabo alimentandose, una manzana envenenada por el mas dulce de los venenos.
Sus ojos se esforzaban por vislumbrar un recodo de luz entre aquella oscuridad tan inquietante, un futuro incierto lleno de preguntas sin respuestas, un pasado que le atemorizaba y un presente que se balanceaba entre la realidad y sus sueños, una realidad tan efímera en la que con solo un parpadeo ya nada era igual.
Y es que su esperanza se sostenía en que sus sueños se plasmaran cada mañana al abrir sus ojos, que aquella realidad tan idealizada rompiera las estadísticas y diera la sorpresa mas pronto que tarde, mas tarde que nunca.
Y finalmente la esperanza hizo acto de presencia en aquel oasis, la luz terminó venciendo a la oscuridad alojada a pensión completa en aquel hotel sin estrellas, y entre las nubes surgió una mano que acabaría sacándole de aquel interminable laberinto.
Y es que vivió encerrado en un cuento del que no podía ser el protagonista, y es que aunque aquel pequeño Peter Pan se iba haciendo viejo, jamás dejó de creer en la llegada de su pequeña campanilla.
"Que los años no nos quiten la ilusión, que las canas no nos hagan dejar de creer en los superheroes"
Jonay Perea Diaz
martes, 18 de noviembre de 2014
"Benditos sus abrazos"
"Y nos fundimos en un abrazo que ni el tiempo ni las palabras podían interrumpir, sentí en mi pecho como el tic tac de las agujas del reloj aceleraba el corazón cada vez mas, cerré los ojos suavemente y me deje la vida en ese instante.
Y apreté, apreté tan fuerte que todos mis miedos desaparecían y podía ver como se ocultaban tras la niebla de aquel frío y apasionado día de invierno
No daba crédito de la sensación que invadía mi cuerpo, todo era tan irreal, todo parecía un sueño, un sueño del que jamás quería despertarme.
Y no le daba importancia que los minutos pasaran, no le hacía caso al continuo movimiento de las manecillas del reloj, a los escalofríos que recorrían mi cuerpo apartándome unos centímetros, tan solo quería apagar el fuego que desprendía mi mirada en sus finos y delicados labios, y hacer que la necesidad de respirar fuera el único motivo por el que querer separarme de ella.
Y poco a poco mientras cogía su mano fui perdiendo la batalla, su ropa de color gris claro se iba oscureciendo a la vez que mis lágrimas caían sobre su hombro sin cesar, a la vez que salía de su boca la mas preciosa melodía jamás escuchada, y me rendí ante ella...
Y levante la cabeza con los ojos empañados, y la mire a los ojos mientras esbozaba una sonrisa muy despacio, y me di cuenta en ese momento que aquellos ojos, aquella sonrisa, que esa pequeñaja sentada sobre mis piernas era la culpable de que mis labios puedan pronunciar: Soy feliz.
El día llegaba a su fin, me acosté en mi cama, cerré los ojos una vez mas, sonreí y susurre: muy bajito "Benditos sus abrazos".
Y esque la vida esta llena de casualidades, tan solo hay que esperar a la casualidad de tu vida, la mas grande.
Jonay Perea Diaz
miércoles, 10 de julio de 2013
Una vida de casualidades
Vivir en un continuo vaivén de casualidades, dándole sentido y pasión a tu vida con cada una de ellas, sabiendo que tarde o temprano llegara algo nuevo a tu vida que lo cambiara todo, una casualidad...que sencilla manera de ser feliz por un momento, que forma mas bonita de deambular por este bello castigo que es la vida, esperando la llegada de esa casualidad para volver a empezar de cero, nacer de nuevo, para dar un giro completo a tu vida.
Y seguir...seguir adelante aunque cueste y duela, luchando por lo que tienes y lo nuevo por conocer, haciendo que los días cuenten y no contando los días, mirando pá el frente y no retrocediendo, dejando atrás esa estación melancólica que marco tu vida y escribió parte de tu destino con tu propia sangre, con las lágrimas brotadas de tus ojos cada noche...
Pero todo esto muchas veces no depende de uno mismo,las casualidades vienen y van, las vives o dejas de vivir, sin saber ni imaginar que cerca han pasado de ti, sin saber que esa casualidad era lo que llevabas esperando tanto tiempo.
"Estoy esperando la casualidad de mi vida,la mas grande"
Jonay Perea Diaz
lunes, 18 de marzo de 2013
"Esas frias tardes de invierno"
El frió invade la habitación en un día de pleno invierno, el viento azota tu ventana y mece los arboles de un lado para otro mientras las calles parecen estar desiertas, sin vida.
Encerrado en tu habitación como cada día de la semana, sin hacer nada, te sientas en la silla del escritorio mientras te refugias al lado del radiador y enchufas la minicadena haciendo que la música suene entre las cuatro paredes.
Dejas que penetre en ti, la sientes, entras en un estado de relajación, de conformidad, olvidándote de todos los problemas que te invaden, hasta que empiezas a pensar.
Haces un repaso de tu vida, de momentos, personas, lugares, sentimientos...hechos que marcaron tu vida...
La mayoría de las cosas ya no están, se fueron, se perdieron y olvidaron con el paso de tiempo, elegimos caminos diferentes que nos llevaron a lugares distintos y que nos separaron de lo que teníamos y queríamos.
Las personas con las que creciste ya no están, se marcharon a un mundo mejor dejando en ti un gran dolor y un pedacito de melancolía.
Recuerdas lugares, ciudades, países a los que has ido, personas que conociste durante un largo o corto periodo de tiempo y a los cuales no encuentras, no sabes donde están ni que hacen, o con la cuales no tienes esa buena relación que tenias antes.
Recuerdas momentos buenos, momentos malos, risas, lágrimas, amores, desamores, sensaciones, experiencias...
Cosas que viviste y con las que disfrutaste en su momento, las cuales las quieres volver a vivir.
Dicen que tenemos que evolucionar, seguir hacia adelante, vivir nuevas experiencias y olvidarnos de lo que ya no tenemos pero...¿Cuantas veces deseamos volver a vivir nuestro pasado? ¿Cuantas veces deseamos recuperar todas esas personas y momentos en los que vivimos?
La vida pasa y el tiempo corre pero todo lo vivido no se olvida, se queda guardado en nuestra mente y sale de ella de vez en cuando, sale en esas frías tardes de invierno encerrado en tu habitación...
"Los tiempos cambian, la vida nos hace crecer, el hoy es consecuencia del ayer, así de simple"
.
Jonay Perea Diaz
domingo, 3 de marzo de 2013
"Soledad a pensión completa"
-Fiel compañera en las derrotas, espía de nuestros momentos de decadencia, la alarma de la angustia, de la tristeza, la puñalada que nos remata, la mano que buscamos para levantarnos y que nos hace volver a caer.
Buscamos ayuda pero nadie esta ahí. estamos solos, faltos de cariño, de sentimientos esenciales, vacíos por dentro, sin nada ni nadie que ocupe ese hueco.
Cuando la soledad nos llama a la puerta nos empieza a faltar el aire, buscamos ansiadamente un donante de oxigeno, a veces lo encontramos en algo pero casi siempre esta en alguien,
Vagamos por el mundo sin rumbo, montados en el tren de la soledad, partiendo de la estación del presente sin saber cuando ni donde bajarnos.
Miel amarga difícil de despegar de nuestra vida, cicatriz que se marca en nuestra piel, sentimiento que se instala en nuestra habitación a pensión completa durante un largo tiempo.
Es un desierto en nuestro alma, un folio en blanco, encarcelados en la soledad buscamos esa llave que nos de la libertad, que nos abra la puerta a la esperanza, a la compañía, deseamos coger esa llave y encerrar a la puta soledad para que no vuelva a delinquir en nosotros.
Buscamos un hombro donde llorar, un lugar con quien perdernos y desconectar de este puto mundo sin consuelo, buscamos un sustituto de la soledad.
"Y la maldita soledad me esta matando, en mi alma esta llorando, mi pobre corazón ya desangrándose"
Jonay Perea Diaz
Suscribirse a:
Entradas (Atom)