martes, 18 de noviembre de 2014

"Benditos sus abrazos"



"Y nos fundimos en un abrazo que ni el tiempo ni las palabras podían interrumpir, sentí en mi pecho como el tic tac de las agujas del reloj aceleraba el corazón cada vez mas, cerré los ojos suavemente y me deje la vida en ese instante.

Y apreté, apreté tan fuerte que todos mis miedos desaparecían y podía ver como se ocultaban tras la niebla de aquel frío y apasionado día de invierno


No daba crédito de la sensación que invadía mi cuerpo, todo era tan irreal, todo parecía un sueño, un sueño del que jamás quería despertarme.

Y no le daba importancia que los minutos pasaran, no le hacía caso al continuo movimiento de las manecillas del reloj, a los escalofríos que recorrían  mi cuerpo apartándome unos centímetros, tan solo quería apagar el fuego que desprendía mi mirada en sus finos y delicados labios, y hacer que la necesidad de respirar fuera el único motivo por el que querer separarme de ella.

Y poco a poco mientras cogía su mano fui perdiendo la batalla, su ropa de color gris claro se iba oscureciendo a la vez que mis lágrimas caían sobre su hombro sin cesar, a la vez que salía de su boca la mas preciosa melodía jamás escuchada, y me rendí ante ella...


Y levante la cabeza con los ojos empañados, y la mire a los ojos mientras esbozaba una sonrisa muy despacio, y me di cuenta en ese momento que aquellos ojos, aquella sonrisa, que esa pequeñaja sentada sobre mis piernas era la culpable de que mis labios puedan pronunciar: Soy feliz.

El día llegaba a su fin, me acosté en mi cama, cerré los ojos una vez mas, sonreí y susurre: muy bajito "Benditos sus abrazos".





Y esque la vida esta llena de casualidades, tan solo hay que esperar a la casualidad de tu vida, la mas grande.

Jonay Perea Diaz